Las Mentiras.
Las Mentiras Desde la niñez, el deseo de mentir se hace evidente. Los niños mienten imaginándose cosas, mienten imitando a sus padres, mienten al exagerar las cosas, mienten para ser aceptados en su nucleo social, mienten para evitar el castigo, mienten para ser recompensados, mienten con el fin de desquitarse. A medida que el niño crece, el habito de mentir es algo que se va quedando atrás. Pero en muchos casos, el hábito de mentir se convierte en una costubre a medida que el niño llega a joven y luego a adulto. Toda persona en algún momento de su vida miente, aunque luego se resienta. Recuerdo haber oído una anécdota de George Washinton donde se declaraba que él nunca había mentido. Creo que la gran mentira sobre Washinton fue negar que nunca había mentido. Un complejo de inferioridad en el joven o adulto, le puede hacer víctima de la mentira con el fin de impresionar a otros. Aquellos que viven en una falsa relación con Dios, constantemente recurren a la mentira para obt...